Ayuda al viajero: Consejos para viajar en barcos y cruceros

En esta nota repasamos una serie de tips para que un viaje en barco sea cien por ciento placentero; los secretos para evitar mareos en alta mar, las precauciones a tener en cuenta, y los elementos que no puedes dejar de llevar en un viaje de este tipo.

Mientras que hace varias décadas atrás el barco era la única opción para ir de un continente a otro, en la actualidad los transportes marítimos aparecen como una alternativa que escogen muchas personas para experimentar un viaje diferente, recorriendo las costas en distintos puntos del mundo. En esta nota repasaremos una serie de consejos que procuran ser de ayuda al viajero que se prepara para una aventura en alta mar, quizás a punto de abordar un crucero o acaso un viaje por el globo que incluirá algún traslado en barco o embarcación.

Uno de los temores más frecuentes de quienes se preparan para un viaje en barco, principalmente de aquellos que nunca han realizado una travesía más o menos extensa en una embarcación, es el riesgo de sufrir mareos. Algo que, hay que decir, es muy usual. Es de ayuda al viajero saber que los profesionales de la medicina pueden aconsejar determinados medicamentos que ayudan a mitigar los síntomas de mareo, haciendo que el viaje en barco sea mucho más placentero. En este punto, siempre es necesario consultar al médico de cabecera y evitar la auto medicación. Ocurre que un profesional sabrá adecuar el tipo de medicamento y la dosis justa, según las particularidades y estado general de salud de cada persona.

Más allá de la eventual opción de tomar algún medicamento indicado por un profesional, una gran ayuda al viajero que abordará un barco o crucero es evitar comer en forma abundante antes y durante el viaje. Esto no quiere decir que haya que embarcar con el estómago vacío ni mucho menos, sino que hay que evitar grandes ingestas y determinados alimentos. Obviamente hay que saltear las bebidas alcohólicas en caso de sufrir mareos. Una buena idea para cuando comienzas a marearte: beber alguna bebida que contenga azúcar. Además, relajarse, respirar y pensar que este estado pronto pasará.

Los viajeros que frecuentemente se trasladan en barco entregan un par de tips que son de ayuda al viajero inexperto en este terreno inestable. Por un lado, optar por los sitios ubicados en la parte más baja del barco, pues en aquellos sectores se experimentan menores movimientos en relación a los sitios superiores de la embarcación. En este punto, también se recomienda ir hasta la proa en caso de mareo, donde se puede sentir una mayor sensación de equilibrio ya que podemos ser testigos de la dirección en la cual avanza el barco; esto además del viento refrescándonos. Por otra parte, las personas que usualmente sufren mareos deben evitar, estando en viaje, fijar la vista en un punto del horizonte y eludir la lectura de un libro, dos acciones que pueden generar aún mayores mareos.

 

Pero la ayuda al viajero que abordará un barco no se agota en las nociones relativas a eludir el mareo. Ocurre que, como es sabido, un viaje de este tipo presenta características que se diferencias de aventuras para las cuales se viaja en avión, en automóvil o en tren. Por un lado, la indumentaria. Siendo que pasaremos muchas horas en un sitio algo inestable, se recomienda que tanto hombres como mujeres lleven un calzado bajo. También es importante tener en cuenta que en el océano es usual que las temperaturas bajen considerablemente durante la noche, con lo cual es importante siempre llevar ropa de abrigo. No pueden faltar los sombreros.

Respecto al último punto, es importante tener en cuenta que en los cruceros y también en los barcos regulares para el turismo, se pasa una buena cantidad de tiempo bajo los rayos del sol. En este sentido, un debido protector solar siempre es de ayuda al viajero que se mueve en barco, y a este paquete hay que agregar unas buenas gafas de sol para proteger los ojos durante el viaje. Naturalmente se aconseja evitar exponerse al sol durante las horas en las cuales sus efectos son más nocivos para la piel. En este punto, y retomando las nociones relativas a la alimentación, es fundamental hidratarse en forma adecuada estando a bordo de un barco, a fin de evitar golpes de calor.

Es importante que el turista que abordará un barco tenga el mismo “respeto horario” que se le tiene a los aviones. Igual que aquellos, el barco no esperará para partir en caso que el viajero no se encuentre en zona de abordaje. Es fundamental llegar en horario a fin de poder realizar todos los trámites previos necesarios, presentar la documentación, despachar el equipaje, y más. En cuanto a los trámites, un hábito que siempre ayuda al viajero es leer con atención la reserva para comprobar que toda la información impresa sea la correcta y así evitar dolores de cabeza al llegar al puerto.

Es preciso saber que en la mayoría de las embarcaciones existen normas de comportamiento que todo tripulante debe respetar. Por ejemplo, es importante chequear cuáles son los elementos que son prohibidos a bordo, cuáles son las zonas para fumadores, respetar en los simulacros de seguridad y mostrar colaboración, y mantener siempre una convivencia armoniosa con otros tripulantes.

Un tip final que será de gran ayuda al viajero durante toda su estadía a bordo del barco, sobre todo en los cruceros. ¡La propina es una excelente estrategia para que los días sean aún más placenteros! Por supuesto, esto no quiere decir que si no entregas propina no se te atenderá en forma correcta y amable. Ahora bien, reconocer el trabajo de los camareros y demás asistentes del barco se traducirá en un verdadero diferencial. Para anotar en tu libreta de viaje: lo mejor es entregar esta propina el primer día, en el minuto uno, para que las buenas atenciones comiencen apenas los motores del barco comienzan a moverse.